7 actitudes financieras que debe poseer todo emprendedor

El emprendedor moderno, no sólo debe desarrollar una idea hasta convertirla en una oportunidad de negocios. Debe al mismo tiempo tener una actitud proactiva hacia el aprendizaje. El emprendedor que cree que se las sabe de todas todas, y no se capacita en los diversos temas de la administración de negocios, estará condenando su proyecto al fracaso. De tal manera, el emprendedor actual debe asumir una actitud responsable hacia el manejo financiero de su empresa para poder afianzarse en un mundo cada vez más competitivo  Es una condición “sine qua non” que el espíritu emprendedor se conjugue con las más elementales buenas prácticas financieras.

En tal sentido, estableceremos 7 actitudes que todo emprendedor debe asumir desde el punto de vista de las finanzas para salvaguardar la continuidad de su negocio:

1.     Capacitarse hoy, mañana y siempre

El que deja de aprender, estará dando una ventaja crucial a sus adversarios. Todo emprendedor debe mantenerse actualizado.         Debe contratar los servicios de un sistema contable fidedigno, que le permita emitir información financiera para la toma de decisiones acertadas. Así mismo, debe participar en talleres sobre impuestos, seguridad social, análisis de estados financieros, mercado de valores, etc…  En tal sentido, debe adquirir libros sobre el manejo de las finanzas empresariales, así como historias de éxitos de grande empresarios.

2.    No perder nunca de vista el efectivo

El efectivo es la sangre de la empresa. Si esta deja de circular de forma normal, la empresa muere. El gran Warren Buffet nos ofrece una frase que refleja lo anterior “La regla número uno es no perder dinero nunca, y la segunda, no olvidar la regla número 1”. Todo emprendedor debe ser celoso del manejo del efectivo de su negocio. Para eso existen los estados de flujos de efectivo que le permitirá analizar de manera profunda cómo está manejando el dinero, con el fin de detectar posibles salidas improductivas del efectivo.

3.    Tomar el margen bruto como guía

El margen bruto de la empresa, consiste en dividir la utilidad bruta entre las ventas netas. Por ejemplo, si una empresa tuvo ventas de RD$1,000,000.00 y el costo de las mercancías vendidas fue de RD$900,000.00, la utilidad bruta será de RD$100,000.00, esto indica que la misma sólo cuenta con un 10% de sus ingresos para asumir sus costos operativos y financieros (si los tuviese).     Mientras más alto sea ese porcentaje mayor será la capacidad de la empresa para afrontar sus costos operacionales. El margen bruto es como un faro que nos guiará en el mar de las finanzas empresariales.
4.    Definir una política de créditos coherente

Una estrategia de crédito expansiva puede atraer clientes, pero ojo, si se sale de control, puede afectar la liquidez de la empresa. Por ello, es vital para la salud financiera del negocio diseñar una política de crédito coherente que no afecte su liquidez. Si usted definió, tras un análisis de mercado, que su política de crédito es de 30 días, y la mayoría de los clientes no cumplen con la misma, estará poniendo en riesgo su flujo de efectivo. Muchas empresas tienen buenos niveles de ventas, y hasta una buena rentabilidad, pero no tienen un “chele” en sus cuentas porque esas ventas no han sido cobradas, no ha entrado el efectivo.
5.    Controle y maneje de forma eficiente su inventario

No hay un mayor dolor de cabeza para un empresario que no conocer el monto y la composición de su inventario. Los inventarios son como los bebés, hay que estar siempre al pendiente de ellos. Cada emprendedor tiene que saber manejar su mercancía, pues una de las razones de quiebra en muchas pymes es la acumulación de inventario obsoleto, combinado con la ausencia de mercancía de mayor demanda y salida. Es vital tener un sistema de inventario moderno, que nos permita atender la demanda del cliente de forma efectiva, sin quedar mal.

6.    Proteja su negocio

La administración basada en riesgos en una de las mejores maneras de gestionar una pyme pues le permite al emprendedor anticiparse a cualquier contratiempo y saber tomar medidas sabias. Los imprevistos cuestan dinero.  Es vital diseñar un manual de políticas de riesgos que nos permita saber qué hacer cuando se presenten eventos desafortunados, como un incendio, una demanda laboral, una caída en las ventas, etc… Para esto usted debe rodearse de buenos asesores y/o proveedores en términos legales, seguros, pensiones, seguridad social, y obviamente finanzas.

7.    Establezca un fondo de contingencia

En épocas de “vacas gordas”, cuando el negocio va viento en popa, es recomendable crear un fondo de contingencia para cuando se presenten las épocas de “vacas flacas” y así mantener el negocio a flote. El mejor ejemplo de esto lo tenemos en la naturaleza cuando las hormigas se esmeran en llevar suficientes provisiones al hormiguero para sobrellevar el invierno. Crear un buen fondo de contingencia, es una decisión inteligente, que puede salvar su empresa en tiempos malos.

Por Manuel A. Fernández
Asesor Financiero
manuel_fdez@yahoo.com

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