El Bregret: Muchos que votaron por el Brexit ahora se arrepienten

Nuestro colaborador Manuel Fernández, asesor financiero, opina acerca del Begret, una palabra nueva que ha entrado en el idioma Inglés, a propósito de un creciente grupo de votantes en Gran Bretaña que se arrepienten de haber apoyado la salida de este país de la Unión Europea, o el famoso Brexit. 

El fenecido cantautor argentino Facundo Cabral dijo alguna vez “el conquistador, por cuidar su conquista, se convierte en esclavo de lo que conquistó. Es decir que, jodiendo, se jodió”. Esta frase le sienta muy bien al primer ministro británico David Cameron por la tremenda metida de pata con el asunto del Brexit.

Después de haber ganado las elecciones del 2015, prometió realizar un referéndum o consulta popular a los súbditos del Reino Unido (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte) para saber si deseaban seguir siendo miembros de la Unión Europea. La apuesta le salió muy mal.

Esta osadía del Primer Ministro británico se traduce en una falta de visión política al realizar una consulta irresponsable donde se transfirió al pueblo un asunto que compete únicamente a los políticos, que para eso fueron elegidos, para representarles. Además fue evidente que muchos ciudadanos no contaban con los datos y las informaciones de lugar para discernir las consecuencias de tan delicada decisión. Es más, los propulsores del Brexit, entre ellos el ex alcalde de Londres Boris Johnson, nunca contaron con una estrategia definida, un plan de acción o una hoja de ruta pasado el certamen.  Su indigna estrategia se fundamentó en el miedo, la xenofobia y el resentimiento. Vendieron la idea de que la permanencia en la Unión Europea atentaría contra los empleos y la seguridad ciudadana.

Una vez despejada la niebla esparcida por los nacionalistas británicos, muchos de los que votaron por el Brexit han sentido que les han tomado el pelo. Ahora lo que marca el norte político es el Bregret, el arrepentimiento de los que votaron en contra de la permanencia. Más de tres millones de firmas se han registrado buscando un nuevo plebiscito. En este sentido, los jóvenes, tal vez los más afectados por esta decisión, reclaman a sus mayores haber hipotecado su futuro.

Hay algo importante para tomar en cuenta, los resultados de la consulta no son vinculantes. ¿Qué quiere esto decir? Que este referéndum no forma parte del mecanismo legal existente, que es el artículo 50 del Tratado Europeo, para poder iniciar un proceso de secesión con la Unión Europea. Ante este escenario, los miembros de la Cámara de los Comunes, en su mayoría inclinados por la permanencia, podrían si quisieran votar en contra de la activación del artículo 50. Hasta hace unos días, esto era una idea descabellada por su alto costo político, pero ya observando en frio las consecuencias funestas del Brexit, la idea ya luce más atractiva.

Además, la consulta no especificaba las opciones o alternativas que podrían considerarse para sustituir el acuerdo europeo. Por ello se antoja factible para los parlamentarios legislar para poder mantener alguna otra salida que se traduzca en una nueva versión de asociación entre el Reino Unido y el mercado común.

En la reunión de la semana pasada en Bruselas, David Cameron recibió su tanda de “boches” por el problema que ha ocasionado y la presión de la Unión Europea ya se ha hecho sentir. Los demás 27 miembros exigen más claridad, un plan de acción, calendarios y una hoja de ruta para el proceso y nada de juegos de ambigüedades, que ha caracterizado a los propulsores del Brexit. Y es lógico, la incertidumbre que todo esto ha creado crea desasosiego entre los ciudadanos y a los mercados.

Plano local

En el plano local, el Banco Central de la República Dominicana publicó a finales de la semana pasada un interesante análisis sobre los efectos en el país de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. En síntesis, el trabajo expone que el proceso del Brexit no tendría repercusiones en nuestra economía por dos razones básicamente: 1- Los flujos comerciales entre República Dominicana y el Reino Unido son relativamente bajos 2- Todos los acuerdos comerciales mantienen su vigencia hasta que los mismos sean renegociados en el proceso de transición previsto que sea de dos años.

Finalmente, durante el pasado fin de semana, decenas de miles de ciudadanos del Reino Unido ocuparon las calles en protesta por el Brexit. Ya se da por sentado, que los propulsores de la salida del Reino Unido de la Unión Europea basaron su campaña en mentiras, exageraciones y el miedo. Valoramos que este enredo tenga por el bien de todos, un final feliz. Ojalá!!

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