El perfil de un consultor empresarial

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Un consultor es un profesional experto, con capacidad de asesorar a las empresas en un área determinada, razón por la cual su especialización debe ser alta.

Ser consultor tiene unos requisitos muy altos, tanto a nivel de educación o formación, conocimientos, capacidades, así como también, habilidades personales.

¿Para qué contratamos un consultor?

Para generar y llevar a cabo procesos de cambio exitosos, que den respuestas a las constantes demandas del entorno de negocios.

COMPETENCIAS TECNICAS DEL CONSULTOR

  • Formación sólida en metodología, herramientas de diagnóstico y evaluación.
  • Expertos en todo lo que se relaciona con la administración estratégica del cambio (Change Management).
  • Actualización en el área.

COMPETENCIAS CONDUCTUALES

  • Escucha activa: habilidad de entender las situaciones, no sólo las planteadas por quien le contrata, sino todos los colaboradores involucrados.
  • Flexibilidad y apertura: El consultor no debe alterar la dinámica operacional de las empresas, cuidar y respetar los planes de trabajo, realizar sus análisis y conseguir sus objetivos adaptándose al día a día del negocio y del cliente.
  • Creatividad: búsqueda de alternativas, cambio y generación de nuevas ideas, proponer soluciones diferentes. Presentar alternativas innovadoras, prácticas, alcanzables.
  • Independencia de criterio: El consultor debe ser objetivo, analizar la situación dejando fuera juicios de valor y plantear todas las posibles soluciones.
  • Analítico: La buena observación y el conocimiento, lleva al consultor a realizar un análisis crítico de los ámbitos funcionales del negocio, estructura, procesos, datos, entre otros elementos. Dicho análisis es el que soporta sus propuestas.
  • Comunicador: Un consultor debe tener facilidad de palabra y ser capaz de hacerse entender. Es la única forma de lograr que sus planteamientos sean comprendidos y aceptados por el cliente y sus colaboradores.
  • Organizado: Ser capaz de sub dividir el trabajo en etapas, actividades, tareas y pasos, establecer los plazos y los recursos necesarios, repartir adecuadamente las responsabilidades. La gestión del tiempo es fundamental en su desempeño.

Por último y no menos importante: Humildad

 Por Haydee Polanco, Mundo Laboral

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