¿Cómo se realiza un proceso de Evaluación de Desempeño?

Por Dra. Andrea Manjarres Herrera, Asesora de Talento Humano

Estos términos como Evaluación de Desempeño que son utilizados por el área organizacional son de uso casi exclusivo de las grandes empresas en República Dominicana, cuando esto no debe ser así.

La evaluación es la única herramienta efectiva que tenemos para saber que estamos haciendo bien (características, potencialidades) y que estamos haciendo mal en nuestra empresa, y sobre todo es el principal insumo para crear planes de mejoramiento, que lleven a elevar el nivel de productiva y de calidad en los productos y servicios ofrecidos a los clientes. Por esto debe crearse una cultura de evaluación definida y periódica, en cualquier empresa o establecimiento comercial independientemente del tamaño de esta.

Cuando se realiza la Evaluación de Desempeño y se identifican las potencialidades de los trabajadores, se pueden obtener beneficios a corto, mediano y largo plazo que permiten alcanzar los objetivos individuales y colectivos.

¿Quién se beneficia de la Evaluación de Desempeño?

Los beneficiarios principales de este proceso son los trabajadores, pues saben que espera la empresa de ellos;  los jefes por que les permite conocer y aprovechar las potencialidades de su quipo y enfocar sus esfuerzos en fortalecer las debilidades que tengan; y  la organización  pues puede planificar estratégicamente sus acciones, crear programas para la formación de empleados contratados, organizar sesiones de asesoría laboral y tomar decisiones disciplinarias.

Ya teniendo claro su gran utilidad, cabe preguntarse:

¿Cómo se realiza un proceso de Evaluación de Desempeño?

Existen varios métodos para realizarla, debe escogerse el que se ajuste mas al tipo de empresa, el tamaño de la misma y el grado de regularización de procesos que exista.

1. Contrata al profesional adecuado

Lo más indicado es contratar a un profesional (experto) externo  a la institución para que diseñe y supervise la aplicación, pues esto dará mayor validez y objetividad a la evaluación.

2. Planifica y crea herramientas

Un buen proceso incluye una minuciosa planificación, en la cual se cree unos parámetros claros y específicos de evaluación, elaboración de herramientas (encuestas, cuestionarios), cronograma de actividades, manual del proceso y una adecuada capacitación para los empleados, de tal manera que entiendan la importancia del proceso y que todos deben de participar en el mismo.

3. Establece parámetros de evaluación

Es en este último punto es donde se encuentra en gran parte el éxito de la evaluación, pues en la capacitación debe quedar claro que el objetivo es el mejoramiento de la productividad, de tal manera que la evaluación sea vista como una oportunidad de crecimiento personal y profesional, y no como una amenaza para la conservación del trabajo.

Finalmente, la evaluación de desempeño implica  una política de calidad que a su vez incorpora reglas, normas y valores que permiten orientar la toma de decisiones y el comportamiento de los trabajadores. Es decir, el grado en que un conjunto de características cumplen con los requisitos necesarios para llevar a cabo los procesos y cumplir los objetivos de productividad y crecimiento de la empresa.

Así que, es fundamental que los líderes  y dueños de las empresas y establecimientos comerciales empiecen a dimensionar la importancia de la evaluación como proceso de autorregulación interna, por ende comenzar una aplicación rigurosa y sistemática con la asesoría de un experto en el área.

La autora es asesora de talento humano, egresada de la Universidad Santo Tomas de Colombia y de la Universidad de Valencia.

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