Los indicadores de liquidez y eficiencia operativa de una empresa

La interpretación y análisis de estados financieros es la herramienta por excelencia para determinar la situación financiera de una empresa. A través de la combinación de partidas de los estados podemos extraer razones e indicadores muy útiles para determinar si una administración ha sido exitosa en el manejo de los recursos.
    
Incluso, el gran Warren Buffett, recurre a técnicas de análisis de estados financieros para detectar empresas con una ventaja competitiva de largo plazo. Es triste observar a empresarios tomar decisiones estratégicas de impacto en la sostenibilidad del negocio sin tomar en consideración los resultados reflejados en sus estados financieros.         Eso equivale a un barco que sale a la mar, sin su timón.
    
Dos de los indicadores más reconocidos y valiosos son los de liquidez y los de eficiencia operativa. No obstante ambos deben analizarse y contemplarse de manera conjunta.

Los indicadores de liquidez
    

Los indicadores de liquidez reflejan la capacidad de una empresa para atender sus compromisos de corto plazo.
 

Razón corriente

   
La más conocida es la razón corriente que consiste en dividir los activos corrientes (Efectivo, cuentas por cobrar clientes y el inventario) entre los pasivos corrientes. El resultado nos indica cuántos pesos en activos líquidos posee la empresa para cubrir cada peso en deudas de corto plazo. Por ejemplo, si el resultado es 2, esto quiere decir que por cada peso adeudado a corto plazo se cuenta con dos pesos en activos líquidos.
    

Prueba ácida

También contamos con la prueba ácida, que es la misma razón corriente solo que a los activos corrientes se le deduce el valor de los inventarios. Esto así porque se considera que una empresa no puede estar supeditada a la venta de sus inventarios para el pago de sus compromisos apremiantes.

 

Capital de trabajo neto

Dentro de los indicadores de liquidez, se tiene al capital de trabajo neto, que consiste en la diferencia entre los activos corrientes menos los pasivos corrientes y nos indica la cantidad de recursos reales que cuenta la empresa después de saldar todos sus compromisos de corto plazo.

 

Los indicadores de eficiencia operativa

Pero, estos indicadores deben también analizarse junto a los de eficiencia operativa. Estos nos informan qué tan efectiva es la administración en el uso y control de los recursos de la empresa.
    

Rotación de cuentas por cobrar

En tal sentido, tenemos la rotación de las cuentas por cobrar con clientes, que nos indica la efectividad de la liquidación de las cuentas por cobrar. Consiste en dividir el monto de las cuentas por cobrar con clientes entre el monto de las ventas netas  y el resultado se multiplica por 365, para obtener la cantidad de días que tarda la empresa en hacer líquidas sus cuentas con los clientes. 
    

Rotación de inventario

Por otro lado, tenemos la rotación de los inventarios que indica la rapidez en la salida de las mercancías de los  almacenes. Consiste en dividir el saldo de los inventarios entre el costo de ventas y se multiplica por 365 para saber la cantidad de días que tarda en liquidarse el inventario.

Cuentas por pagar

Por último tenemos las cuentas por pagar a suplidores, que consiste en dividir los compromisos con los proveedores entre el costo de ventas multiplicado por 365, para indicarnos la rapidez (días) en el pago de estos compromisos.
   
Las razones de liquidez, no pueden analizarse de forma aislada, pues un inventario de mercancía obsoleta y/o cuentas por cobrar en morosidad pueden abultar y distorsionar  estos indicadores. Por ello, deben analizarse junto a los de eficiencia operativa para saber la rapidez del ciclo de conversión de los activos corrientes: efectivo – inventario – cuentas por cobrar- efectivo.

 

Por: Manuel Fernández – Asesor Financiero

Vector utilizado en la imagen de portada: Freepik

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